Fui educado en la religión católica. Como casi todas las personas de mi edad. Entonces no había otra opción. Dentro de esta educación se nos decía que Dios había creado el mundo, un mundo que había sido creado con el propósito de servir a la especie humana. Este pensamiento ha tenido para el planeta desastrosas consecuencias.

Desde entonces he luchado por desmontar todo un armazón ideológico trabajosamente construido. Cuando miro el mundo lo hago con varios instrumentos, aparatos ideológicos que me sirven para interpretarlo. En lo que se refiere a la historia natural, es decir, como las especies han devenido en lo que son actualmente, pienso que ese instrumento debe ser la evolución por selección natural. Soy consciente de que hay muchas variantes, y en su seno luchas. Desde posiciones reduccionistas hasta aquellas que contemplan abanicos más amplios de posibilidades.

El termino reduccionista no tienen aquí un sesgo despectivo, de hecho me refiero a posiciones como las que defiende Richard Dawkins, autor al que profeso admiración, pero con el que no comparto determinados puntos de vista. Sobre todo en lo que se refiere a su obstinación por meter a los ateos en un mismo saco, llegando a plantear la posibilidad de que se pueda llegar a convertir en un partido político. O a la cuestión filosófica, esta vez, de la esencia de los cambios. Mi tradición marxista me hace estar más próximo de Stephen Jay Gould y su “equilibrio puntuado”, cuya esencia es, evidentemente, dialéctica. Esa es la razón por la que Dawkins repite una y otra vez aquello de selección natural cumulativa, es decir, no contempla saltos sino cambios graduales muy pequeños. Tanto de Dawkins, como de Jay Gould he leído bastantes trabajos. Con el tiempo los iré comentando. Pienso que en todos los temas hay que ir a los autores verdaderamente importantes, para no irse por las ramas.

Es ahora cuando hay que referirse al padre de la criatura, es decir, a la persona que dio vida a esta teoría, a Charles Darwin. El blog se llama El Origen de las Especies por este gigante del pensamiento. Siempre he considerado que el mundo moderno debe más que a nadie a varios pensadores muy concretos, de ahí aquella expresión tan utilizada de “en hombros de gigantes”. Uno de esos gigantes es Charles Darwin, sin duda.

El objetivo de este blog es el de aprender a mirar el mundo de otra forma y, en la medida de lo posible, ayudar a los demás a que también puedan verlo de esa manera.

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Hola, bienvenido a mi nuevo blog sobre historia natural.